Ignacio Tovar
Texto · 2020

Manual de la Gente Bien digital (2020)

Extractos del manuscrito de 2020 que anticipó Urbanidad Tecnológica; un manual de urbanidad estilo Carreño para redes, Tinder y los rincones del internet.

← desciende de la señal Manual de la Gente Bien digital · 2020

En 2020, mientras dirigía el Centro de Futuros, escribí con el equipo de comunicación un manuscrito de unos sesenta mil caracteres que nunca publicamos. El archivo se llamaba, literalmente, write bish write.docx, y lo reencontré en 2026 traspapelado en la carpeta de una Semana i sobre calzado biodegradable. Adentro había un libro al 70%: un manual de urbanidad para la era digital al estilo Carreño, que se autonombraba "el Manual" o MGB — Manual de la Gente Bien.

La premisa era simple y deliciosa: tomar la voz decimonónica del Manual de Carreño — "Estimado lector…", "no es de gente bien…", el consejo numerado, la escena costumbrista — y apuntarla a Facebook, Tinder y la darknet. Tres partes: El Buen Manejo de Perfiles en Redes Sociales, El Amor en Tiempos de Tinder y El Internet y Sus Espacios Recónditos. La escribimos en serio y en broma al mismo tiempo, que es la única manera de escribir etiqueta.

¿Por qué importa hoy? Porque en 2026 estoy escribiendo Urbanidad Tecnológica, un pequeño libro de preceptos Carreño para la tecnología — y hasta que apareció este archivo creía que la idea era nueva. No lo es: es la segunda vida de un manuscrito que llevaba seis años dormido, con la misma voz, el mismo dispositivo y hasta la misma tesis de apertura. Lo que sigue son los pasajes que mejor envejecieron.


Extractos del manuscrito

La tesis: congruencia

Todo el Manual cuelga de una sola regla, enunciada en la primera página. Es la misma tesis con la que abre Urbanidad Tecnológica seis años después: no hay dos vidas, una física y una digital, sino una sola conducta.

Estimado lector, la congruencia lo es todo. Mantenga esta regla en mente para lograr comportarse de manera digna en las redes y estará en el camino de la gente bien en la era digital. Aunque es tentador pensar que la vida digital y la vida presencial son compartimentos distintos, es cada vez más importante reconocer que no es así; su presencia digital y física deberían siempre comunicar lo mismo.

La llamada telefónica como acto de violencia

El capítulo de WhatsApp registró, sin saberlo, un cambio de etiqueta que hoy ya es ley no escrita universal. En 2020 esto era observación fresca; en 2026 es antropología confirmada.

Hoy en día, recibir una llamada inesperada causa incomodidad y en algunos casos miedo, ya que en automático se asume que algo anda mal. Cuando alguien llama es probablemente: tu mamá, tu novio/a, el banco, tu jefe, un extorsionador […] La nueva etiqueta digital dictamina que siempre antes de realizar una llamada, es prudente un Whatsapp con un simple: "¿Te puedo llamar?".

Cosificarse correctamente

La segunda parte abría con el pasaje más ensayístico del libro: el cortejo digital leído como catálogo de productos. Es el fragmento que más me sigue gustando — Carreño pasado por crítica del capitalismo de plataformas.

Gracias a las dinámicas del capitalismo, ahora buscar pareja parece más la selección de una nueva laptop o lavadora en un catálogo infinito que cualquier cosa. Uno selecciona al amor de su vida como si estuviera escogiendo un producto de Amazon.

Lector, para lograr sobrevivir ahí afuera en el rudo mercado del amor uno se debe cosificar correctamente; es decir, debe convertirse en el objeto de deseo […] Así es como uno se vuelve parte de un vasto catálogo de perfiles en redes sociales, fáciles de comparar entre otros persona-producto.

El capítulo que ES el spam

Mi página favorita del manuscrito es un chiste formal: el capítulo sobre spam repite la palabra "Lector," dieciocho veces antes de dignarse a dar el consejo. Etiqueta performativa — el precepto comete la falta que condena.

Lector,

Lector,

Lector,

Lector,

[…así dieciocho veces…]

El manual, le recomienda, que evite hacer spam. Es molesto, descortés y no aporta absolutamente nada de valor.

La darknet, o el consejo total

En la tercera parte el Manual visitaba los sótanos del internet y resolvía el problema con la recomendación más completa jamás escrita en un libro de urbanidad.

MGB recomienda abstenerse totalmente de entrar a esta red si usted es hombre, mujer, mayor de edad, menor de edad. Tampoco si es sensible, educado, religioso, ateo, consciente, pacífico, respetuoso, tolerante, prudente, alegre, rico, pobre, vegano, emo, hipster, empático, íntegro, justo, reflexivo, inteligente, o ya de perdis; humano.

El historial, o el testamento digital

Y el capítulo sobre el historial de navegación, donde la voz del Manual se rompe por un segundo y habla el autor, entre paréntesis, como quien deja instrucciones funerarias.

Podemos dejar la estufa prendida con la olla de frijoles, pero por ningún motivo dejaremos evidencia de nuestras búsquedas en Internet. (Aprovechando el tema y este espacio, a quien sea que esté leyendo este texto, si algún día me pasa algo y no regreso con vida, por favor borren mi historial.)


2020 → 2026

He curado estos extractos con tijera: el manuscrito completo tiene pasajes que envejecieron mal — estereotipos y humor de su época que no merecen segunda vida — y publicarlo tal cual sería traicionar su propia tesis de la congruencia. Pero el esqueleto aguantó seis años sorprendentemente bien, y lo que cambió entre las dos versiones dice más del periodo que cualquier ensayo: el MGB de 2020 daba por hecho que el problema de urbanidad era entre humanos — el visto, el ghosteo, la tía del grupo familiar, el spam. Urbanidad Tecnológica llega a un mundo donde una parte creciente de lo que leemos, respondemos y hasta deseamos fue escrito por máquinas, y donde la pregunta ya no es solo cómo portarse bien en las redes, sino cómo portarse bien con — y frente a — sistemas que se portan como personas.

La regla, sin embargo, sigue siendo la misma que en la primera página de 2020, y sospecho que la misma de Carreño en 1853: sea una sola persona en todas partes. La congruencia lo es todo.